Hay quién opina que un
goatee es como una mini-barba. A mí me gusta pensar que en ocasiones (pues no siempre el goatee incluye bigotón) es más bien un mostacho que cómo hiedra crece fuera de sus dominios.
Un buen ejemplo sería este busto que podemos encontrar en la barcelonita
Calle Princesa del
conocido en su casa a la hora de comer,
Santiago Rusiñol.

Otro magnífico ejemplo es el
Maestro Mutenroshi de
Dragon Ball. Este fin de semana, un servidor tuvo una fiesta de disfraces en la que la temática eran los dibujos animados. ¿Se lo imaginan? ¡Si! Yo y un colega nos disfrazadamos de
Fullet tortuga (que dicen aquí en Catalunya) y aprovechamos para hacernos una foto con otro bigotín, el de
Catwoman.

PD: Este es mi primer post cómo redactor de
Bigotón Watch. Aprovecho para dar las gracias y espero no defraudar en esta tan noble tarea de la divulgación bigotónica.