
No contento con compartir iniciales con la major más sórdida ever, Marcos García-Montes lleva décadas paseando su bigotón por los juzgados del brazo de famosos de todo pelo y por los escenarios gracias a su... ¡grupo de versiones!

Sólo eso y el haberse labrado su fama defendiendo a Don José María en el caso Rumasa ya serían motivos más que suficientes para dedicarle un altarcillo en el panteón bigotónico. Pero aun hay más. Porque en una breve visita a su despacho nos esperan imágenes tan bellas como ésta:
Enviado por: El León de la Metro